28 abr 2009

-Bahía Príncipe

Maria Elena, la bella Calipso, estaba empeñada en que fuéramos a un resort Bahía Príncipe. Y a tantos otros sitios: la plaza Djemaa el-Fna en Marrakech, Grecia, Portugal.... Me lo dijo infinidad de veces desde la ilusión que tienes en compartir con quien quieres las cosas bellas de la vida.

Ella, que conoce Sur y Centroamérica tras varios veraneos es estos complejos, quedó especialmente prendada de uno de ellos que en este momento no recuerdo si estaba en Méjico o en República Dominicana.

Volvió bailando bachata ("lachata" en versión ignorante) a los sones de "la avispa" que presidió muchos de nuestros cortos viajes en coche. Debió ser, pues, República Dominicana.

El caso es que, con esto de la gripe porcina, me estoy acordando de ella porque estoy convencido de que, en cuanto pueda, volverá al Bahía Principe.

27 abr 2009

-Freeman Dyson, el hereje del cambio climático.

El hereje del cambioclimático denuncia que el ecologismo es la nueva religión del siglo XXI cargada de mitos y mentiras.-

A sus 85 años, este inglés se ríe de los ecologistas que siguen los postulados de Al Gore porque argumenta que «el cambio climático no es tan preocupante». Al reputado científico Freeman Dyson le tachan de loco e imbécil por asegurar que en Groenlandia «están encantados con el calentamiento global».

Durante más de medio siglo, el eminente físico Freeman Dyson residió discretamente en Princeton (estado de Nueva Jersey), en la antigua explotación agrícola, ahora cubierta de árboles, que es la sede del patrón para el que trabaja: el Institute for Advanced Study (Instituto de Estudios Avanzados), el colectivo con más sabios por metro cuadrado de Estados Unidos. Últimamente, sin embargo, desde su «salida del armario en lo que al calentamiento del planeta se refiere», tal y como el mismo Dyson se refiere a su postura sobre este tema, se ha montado un gran revuelo a su alrededor. Páginas de debate en la Red, secciones de cartas al director y el propio correo electrónico de Dyson rebosan de invectivas en las que este inglés de 85 años se ve calificado como «imbécil pretencioso», «estercolero de desinformación» y, quizás de forma inevitable, «científico loco».

Todo empezó un día en que a Dyson le dio por exponer que cualesquiera que fueran las alteraciones que el clima estuviera experimentando, «podrían ser una buena cosa porque el dióxido de carbono contribuye al crecimiento de todo tipo de plantas». A continuación, añadió que en caso de que los niveles de CO2 aumentaran de manera excesiva podrían reducirse mediante el cultivo masivo de «árboles consumidores de carbono», creados especialmente al efecto. A raíz de semejante afirmación, Eric Posner, profesor de Derecho de la Universidad de Chicago, repasó cuidadosamente el denso expediente de doctorados honoris causa que ha recibido Dyson (un total de 21, en universidades como Georgetown, Princeton y Oxford) y después insinuó que «quizás también fuera posible diseñar árboles que indicarán a los excursionistas la dirección correcta para que no se pierdan».

George, un hijo de Dyson, experto en historia de la tecnología, asegura que las opiniones de su padre le han alejado de muchos de sus amigos. Hay quienes sospechan que este anciano, un científico del siglo XX, por grande que haya sido, no es que esté equivocado, es que está directamente acabado, que ya no tiene la cabeza para nada. Sin embargo, según la respetable opinión del neurólogo Oliver Sacks, amigo de Dyson y, como él, otro inglés emigrado, el científico está lejos de ese tópico. «Sigue teniendo una mente abierta y flexible», afirma.
Sigue en el siguiente enlace:

-A los de Rosa Díez se les va la pinza.

La foto le va al pelo. Es Rosa Diez y Fidel Castro (peaso demócrata transversal) cuando era Consejera de Turismo del Gobierno nacionalista de Grascuña y no iba -porque no fué ni a uno sólo- a los entierros de las víctimas de ETA.

Ahora los chicos de UPyD pierden la pinza y arrean a Ciudadanos. “La coalición con partidos que representan la carcundia derechista más correosa y el euroescepticismo más chovinista”, dice Gorriarán número dos de Rosa Diez, refiriéndose evidentemente a los valores y principios católicos que propugna Libertas y que Ciudadanos incorpora con su coalición, “representa el fin de recorrido de un proyecto que nació rebosante de buenas intenciones y con buen estilo, pero abandonado de inmediato a los manejos de líderes improvisados que iban a otra cosa”.

Y esto lo dicen aquellos que defienden el aborto, Educación para la Ciudadanía, el matrimonio gay o la eutanasia y aspiran, sin ningún rubor, a aprovecharse de los oyentes de la COPE, en teoría la voz de los católicos en España, para que los aúpen políticamente.

No hay nada como la rivalidad política. Dos partidos transversales compitiendo por el mismo espacio a zambombazo limpio.

Dentros de 4 años no queda de ellos ni las cenizas.

-El bigotes blanqueó mas de 20 millones de pesetas en trajes

FUENTE: AGENCIA EFE.- El Bigotes declaró al fisco 121.000 euros en ropa regalada a cargos del PP. Álvaro Pérez, conocido como El Bigotes, amigo del presidente valenciano, Francisco Camps, al que regalaba trajes y otros objetos de alto valor, según la investigación policial, declaró a la Hacienda Pública entre 2003 y 2007 (los ejercicios de los que se tienen datos hasta el momento) que su empresa, Orange Market, había comprado a la tienda Milano ropa por valor de 121.683 euros.

Parte de esta ropa, según varios testimonios y numerosa documentación que consta en el sumario del caso, fue a parar a dirigentes del PP en la Comunidad Valenciana situados en puestos clave: al presidente Camps, que supuestamente devolvió los trajes de Milano poque no le sentaban bien pero no así los que le hicieron en otra tienda de Madrid llamada Forever Young; a un antiguo vicepresidente, Víctor Campos; al secretario general del PP y portavoz parlamentario, Ricardo Costa; y a un alto responsable en la Consejería de Turismo, Rafael Betoret.


La Agencia Tributaria ha elaborado varios informes solicitados por el juez Garzón sobre los movimientos de algunas sociedades que formaban parte de la trama corrupta vinculada al PP. La red de sociedades en las que trabajaba Álvaro Pérez -dirigidas por Francisco Correa, testigo en la boda de la hija de José María Aznar con Alejandro Agag y que se halla en prisión por orden de Garzón- facturó durante los 10 últimos años decenas de millones de euros no sólo por el montaje de actos del PP sino por cientos de contratos públicos que logró de Administraciones donde gobernaba este mismo partido.

La trama corrupta hizo sus grandes negocios en la Comunidad Valenciana (tras la marcha de Eduardo Zaplana y durante la presidencia de Francisco Camps), en la Comunidad de Madrid (tras la llegada de Esperanza Aguirre, que sustituyó a Alberto Ruiz-Gallardón) y en al menos cinco medianos municipios madrileños (Arganda del Rey, Boadilla del Monte, Las Rozas, Majadahonda y Pozuelo de Alarcón), todos ellos gobernados por alcaldes populares con mayoría absoluta.

El regalo de trajes a políticos que gobernaban en instituciones donde la trama corrupta lograba con facilidad contratos no fue sólo una práctica habitual de Orange Market, la empresa que Álvaro Pérez dirigía en la Comunidad Valenciana. También Easy Concept, otra sociedad de la red de Correa, pagaba trajes a alcaldes y concejales de los municipios madrileños donde había contratos y negocios en juego.

-M42 o la nebulosa de Orión

Las estrellas nacen de espectaculares nubes de gas y polvo interestelar. Una de estas nubes llamadas nebulosas es la que se encuentra en Orión. Se llama Gran Nebulosa de Orión, o M42.

Esta nebulosa rojiza es el criadero de estrellas más cercano a nosotros y en su oculto interior las primeras estrellas ya nacidas bañan con su luz el envoltorio gaseoso que aún no ha formado otras estrellas.

M42 es visible en el firmamento invernal y se puede fotografiar con equipos de astrónomo aficionado.

Esta imagen se tomó desde Bonilla, acoplando una cámara digital réflex a un pequeño telescopio. Dentro de miles de años en lugar de esta espléndida nebulosa encontraremos en el cielo un majestuoso cúmulo de estrellas jóvenes de color blanco-azulado.

-La fuerza de la vida

Siempre he dicho que pedir perdón despues del correspondiente acto de contrición es todo un placer. Por supuesto que no estoy entrando en su dimensión sacramental sino en el acto cotidiano de someternos constantemente a nuestra conciencia.

Los actos de pedir perdón y de recibirlo suponen el sosiego de conciencia individual, la paz del espíritu, tan necesarias para emprender todas y cada una de las aventuras de la vida. El amor y la pasión por las causas y cosas bellas del mundo y por las personas son los dos elementos básicos para la felicidad, pero no hay amor y pasión sincera si no está cimentada sobre la serenidad y la paz de nuestras conciencias y espíritus individuales.

La fuerza de la vida no reside en el poder. Ni siquiera en la inteligencia, pues si así fuera sólo serían felices los inteligentes. Reside en la sinceridad, en la busqueda de la verdad individual y colectiva o, lo que es lo mismo, en la lucha contra la mentira.

Todos somos vulnerables a la mentira. Nuestra sociedad, nuestra vida colectiva, tiene como piedra miliar a la mentira. Como denuncia Jean Francoise Revel en su libro El conocimiento inutil "la mentira es la fuerza que domina el mundo". Pero el mundo no es la vida. La vida es o debe ser lo que individualmente cada uno queremos hacer con nuestra conciencia, con nuestra libertad profunda como valor absoluto y permanente.

Cada vez que nos dejamos llevar por la mentira acortamos nuestra felicidad y nuestra vida porque vivir esquivando nuestra conciencia sólo sirve para atormentar nuestro espíritu y alejarnos de la dicha.

Baroja decía en su obra "el arbol de la ciencia" que la felicidad reside en la ignoracia. Esto puede ser cierto. Mas cierto, desde luego, que en la inteligencia. Pero sólo si el ignorante o el inteligente viven de la mano de sus conciencias.

El gran error de la inteligencia -cuando no va unida a los dictados de nuestra conciencia-reside en su soberbia y ésta nos puede conducir fácilmente a la injusticia y a la infelicidad.

Este Blog, con sus tres meses y medio cumplidos, es un reencuentro diario con la conciencia de su autor. Seguro que algunas veces no lo habré conseguido totalmente por mis multiples defectos, pero la busqueda de la verdad y el sosiego de mi alma bien habrán valido la pena.

No se si estas páginas digitales algún día serán impresas. Da igual. De momento tienen ya el valor del reencuentro con mi espíritu y con el de los míos a los que les hurté en algún momento la verdad.

La verdad es la que es y, aunque dolorosa, se impone en cada momento. Prefiero avergonzarme pública o personalmente de mis faltas que vivir atormentado o simplemente molesto por mis errores voluntarios.

Por ello esta reconciliación diaria con mi conciencia quiero que sea un constante legado para los míos, que no son tantos, y que ellos sepan valorar la sincera intención del mismo por encima de mi grado de culpa.

Me sabe mal por los que, por su orgullo o soberbia, no fueren capaces de reconciliarse con su espíritu y con el mío. Porque uno, cuando está seguro de la verdad porque nada objeta su conciencia, y ama o quiere, no busca otra cosa que el abrazo del perdón. Del perdón, también, para el otro. De la reconciliación de los espíritus.

Pero para ello es necesario vencer los errores y defectos de la inteligencia.

26 abr 2009

-El cibersexo para todos: Ligar a golpe de "clic.

FUENTE: AGENCIA EFE/
Ni refugio para raros, solitarios o tímidos ni, como cantan "Las Supremas de Móstoles", un "veneno sin igual". Internet es para muchos hombres y mujeres una herramienta más que útil para ligar, encontrar pareja o disfrutar de una sexualidad más lúdica e imaginativa. Es la hora del cibersexo.


Internet, escribe Elisabeth G. Iborra en su libro "EnRedadas" (Somoslibros), es ya "uno de los canales más socorridos y permanentemente disponibles al alcance de la mayoría para ligar", y pone en bandeja "la libertad de decir o practicar aquello que fantaseas con llevar a cabo pero no te atreves por culpa de miedos, pudores, complejos, timidez, temor al juicio ajeno, represiones, prejuicios o creencias inculcadas". Sin olvidar, advierte, la parte negativa que supone "la tentación de caer en el abuso y convertirse en un adicto que recurra al cibersexo de modo compulsivo e incontrolado, hasta perder el contacto con su entorno real y relegar facetas imprescindibles para el desarrollo personal (familia, amigos, pareja...)".

Los datos hablan por sí solos del auge del cibersexo. En marzo pasado, según Nielsen, empresa de servicios de información e investigación de mercados, las webs más "calientes" que proliferan en la Red sumaron en España más de ocho millones de usuarios, frente a los más de seis del mismo mes de 2008. Un crecimiento igual de importante registraron las webs de contactos, con 4.022.000 usuarios españoles el mes pasado, millón y medio más que en marzo de 2008, según estimaciones de Nielsen. "El mercado no ha tocado techo en España. Todavía hay juego", comenta a EFE Ana Díaz, directora de Comunicación y Márketing de Match.com, "el portal número 1 para encontrar pareja", asegura su publicidad. Con más de quince millones de usuarios activos en el mundo, cinco de ellos en España, cada año medio millón, aproximadamente, encuentra a la persona deseada a través de esta especie de Celestina virtual. "Seguro que son más pues hay quien se resiste a contarlo", destaca Díaz.

MAS HOMBRES QUE MUJERES
Más hombres que mujeres -60% frente a 40%- acuden a día de hoy a este "bar gigante en el que es posible conocer a muchísima gente", como lo define Ana Díaz. "No nos sentimos identificados con la palabra cibersexo, pero sí es cierto que el objetivo final de cualquier persona que recurre a nuestro portal es tener un encuentro físico". "Somos un país todavía tradicional en el cortejo. El hombre tiene que acercarse a la mujer para conocerla, lo contrario que ocurre en Internet, pero las cosas están cambiando a pasos agigantados", afirma la directiva de Match.com. Sus clientes tienen mayoritariamente estudios universitarios, un poder adquisitivo medio o alto, son urbanos, de entre 30 y 45 años, solteros (el 70% nunca ha estado casado), sin hijos (74%) y con un único deseo en el 80% de los casos: encontrar "una relación seria" a largo plazo. La autora de "EmRedadas" asegura que, en cuestiones de sexo, "el gran negocio" en la Red, los hombres buscan "ante todo pornografía", mientras que las mujeres "navegan" en busca de "relaciones, citas,... y también sexo". "Hay -dice en su libro- tantas posibilidades como ciberusuarios, y servicios para satisfacer todas las necesidades y deseos". Pero nunca, advierte Elisabeth G. Iborra en conversación con EFE, el cibersexo debería convertirse en un sustituto de la realidad, "sino en un complemento para lograr una sexualidad mejor y más placentera. Un ser humano -continúa- nunca puede ser sustituido por una máquina, en este caso el ordenador, por algo virtual. Nada supera al contacto piel con piel". Iván Rotella, portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología, es partidario "sin dudas" del cibersexo, "una herramienta más -comenta a EFE- para lograr una sexualidad satisfactoria y placentera. Estimula la imaginación y puede ser un complemento más en las relaciones de pareja".

ROMPER LA SOLEDAD
En opinión de Rotella, sentarse ante el ordenador a la búsqueda de sensaciones y conocimientos nuevos en materia de sexo "invita a romper la soledad y a muchas personas -dice- les permite salvar trámites que en la calle, en la vida real, pueden costar toda una vida. Facilita la comunicación, conocer a personas afines de forma mucho más rápida". Vega Arranz, psicóloga y sexóloga, también encuentra "positivo" el cibersexo. "Como todo en la vida, es una cuestión de medida, ya que un uso desmedido puede crear adicción. En materia de sexualidad, Internet -continúa- ha abierto muchas posibilidades, por su accesibilidad. Permite desarrollar fantasías, explorar otros mundos de manera placentera....Se ha convertido en un juguete erótico más que ayuda a desinhibirse, a llevar nuestra sexualidad más allá". Por su consulta, asegura, no han pasado todavía muchos adictos al sexo en la Red, ya que se trata de un fenómeno "aún reciente", si bien advierte que hay casos que lo que esconden "pura y simplemente es un sentimiento de culpa, no una adicción propiamente dicha". "Ese sentimiento, en éste y otros muchos placeres de la vida, nos hace mucho mal", recalca. Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría en la Universidad de Oviedo, además de presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, aprecia "claros y sombras" en la Red, aspectos, muchos, que "pueden facilitarnos la vida y otros que pueden complicárnoslas, u00A1y de qué manera!". "Internet -insiste este psiquiatra- facilita la comunicación entre personas con fines afectivos, es útil especialmente para personas inhibidas socialmente, tímidas, pero también tiene una cara B, y en este caso del cibersexo estaríamos hablando de adicción, de peligros para la infancia y la juventud, de pornografía infantil, de pederastia.... El acceso de los menores a la Red es el problema". Vega Arranz habla del cibersexo "llevado al punto más dañino".

VENTAJAS Y RIESGOS
Francisco Alonso-Fernández, catedrático emérito de Psiquiatría y Psicología Médica por la Universidad Complutense y autor del libro "Las nuevas adicciones", habla del cibersexo como de "una de las grandes manifestaciones del narcisismo del hombre moderno", y considera que contribuye al aislamiento, "a la soledad". "No seré yo -dice a EFE- quien ponga en tela de juicio las ventajas de la Red, que son muchas e importantes, pero esas ventajas llegan acompañadas siempre de ciertos riesgos. Y en el caso del cibersexo, de una más que posible adicción". Según sus estimaciones, más del cincuenta por ciento de los adictos a Internet "son adictos al cibersexo", un mundo "que engancha". "Es una realidad -continúa- no auténtica, virtual, que provoca gran atracción en personas que frente al ordenador se sienten más libres. Su potencialidad adictiva es grande, de ahí la necesidad de la prevención en su uso". Este sería el caso de ese hombre "enfermo" del cibersexo al que "Las Supremas de Móstoles" se refieren en su canción. Un hombre que se pasa el día "pegado a la pantalla" de su "persé", que pone los cuernos a su pareja "con el disco duro, la pantalla y el ratón", "haciéndole el amor a una tal Pamela dentro del ordenador". "Tu ya no me quieres, yo ya no te hago falta, que el amor internauta es un veneno sin igual", se lamentan las tres rubias y maduritas mostoleñas en su éxito musical de hace ya varios veranos.

-El arte de perder

Las relaciones sociales han cambiado, lo cual es algo que todos los usuarios de internet y sus redes ya conocemos.Por ello, no es de extrañar que también la forma en que muchas parejas se conocen, o terminan sus historias amorosas, implique el uso de herramientas como lose-mails o los sms .

Precisamente las mismas que la escritora Lola Beccaría (ganadora del premio Azorín de novela 2009) usa para estructurar su obra, El arte de perder (editorial Planeta).

Una moderna reflexión sobre el amor , la pareja y las relaciones de poder que se establecen dentro de ella, todo ello sin caer en las típicas convenciones.

Se trata de la historia de Sara, una restauradora de objetos caros que con 40 años no ha perdido la esperanza de encontrar a su hombre ideal… Aunque sea en el ciberespacio.

Así conocerá a Enzo, un hombre con el que entabla una vertiginosa historia de amor y desamor.

-Perez Reverte homenajea a nuestro padre Mediterráneo

MEDITERRANEO.- Amarrar un barco bajo la lluvia, en la atmósfera gris de un puerto mediterráneo, suscita a veces una melancolía singular. Es lo que ocurre hoy. No hay sol que reverbere en las paredes blancas de los edificios, y el agua que quedó atrás, en la bocana, no es azul cobalto a mediodía, ni al atardecer tiene ese color de vino tinto por cuyo contraluz se deslizaban, en otro tiempo, naves negras con ojos pintados en la proa. El mar es verde ceniciento; el cielo, bajo y sucio. Las nubes oscuras dejan caer una lluvia mansa que gotea por la jarcia y las velas aferradas, y empapa la teca de la cubierta. Ni siquiera hay viento.

Aseguras los cabos y bajas al pantalán, caminando despacio entre los barcos inmóviles. Mojándote. En días como hoy, la lluvia contamina de una vaga tristeza, imprecisa. Hace pensar en finales de travesía, en naves prisioneras de sus cabos, bolardos y norays. En hombres que dan la espalda al mar, al final del camino, obligados a envejecer tierra adentro, recordando. Esta humedad brumosa, impropia del lugar y la estación, aflige como un presentimiento, o una certeza. Y mientras te vas del muelle no puedes evitar pensar en los innumerables marinos que un día se alejaron de un barco por última vez. También, por contraste, sientes la nostalgia del destello luminoso y azul: salitre y pieles jóvenes tostadas bajo el sol, rumor de resaca, olor a humo de hogueras hechas con madera de deriva, sobre la arena húmeda de playas desiertas y rocas labradas por el paciente oleaje. Memoria de otros tiempos. De otros hombres y mujeres. De ti mismo, quizás, cuando también eras otro. Cuando estudiabas el mar con ojos de aventura, en los puertos sólo presentías océanos inmensos e islas a las que nunca llegaban órdenes judiciales de busca y captura, y aún estabas lejos de contemplar el mundo como lo haces hoy: mirando hacia el futuro sin ver más que tu pasado.

En el bar La Marina –reliquia centenaria, sentenciado a muerte por la especulación local–, Rafa, el dueño, asa boquerones y sardinas. A un lado de la barra hay tres hombres que beben vino y fuman, junto a la ventana por la que se ven, a lo lejos, los pesqueros abarloados en el muelle próximo, junto a la lonja. Los tres tienen la misma piel tostada y cuarteada por arrugas como tajos de navaja, el aire rudo y masculino, la mirada gris como la lluvia que cae afuera, las manos ásperas y resecas de agua fría, salitre, sedales, redes y palangres. A uno de ellos se le aprecia un tatuaje en un antebrazo, semioculto por la camisa: una mujer torpemente dibujada, descolorida por el sol y los años. Grabada, supones, cuando una piel tatuada –mar, cárcel, milicia, puterío– todavía significaba algo más que una moda o un capricho. De cuando esa marca en la piel insinuaba una biografía. Una historia singular, turbia a veces, que contar. O que callar.

Sin preguntarte casi, Rafa pone en el mostrador de zinc un plato de boquerones asados, grandes de casi un palmo, y un vaso de vino. «Vaya un tiempo perro», dice resignado. Y tú asientes mientras bebes un sorbo de vino y te llevas a la boca, cogiéndolo con los dedos y procurando no te gotee encima el pringue, un boquerón, que mordisqueas desde la cabeza a la cola hasta dejar limpia la raspa. Y de pronto, ese sabor fuerte a pescado con apenas una gota de aceite, hecho sobre una plancha caliente, la textura de su carne y esa piel churruscada que se desprende entre los dedos que limpias en una servilleta de papel –un ancla impresa junto al nombre del bar– antes de coger el vaso de vino para llevártelo a los labios, dispara ecos de la vieja memoria, sabores y olores vinculados a este mar próximo, hoy fosco y velado de gris: pescados dorándose sobre brasas, barcas varadas en la arena, vino rojizo, velas blancas a lo lejos, en la línea luminosa y azul. Tales imágenes se abren paso como si en tu vida y tus recuerdos alguien hubiera descorrido una cortina, y el paisaje familiar estuviese ahí de nuevo, nítido como siempre. Y comprendes de golpe que la bruma que gotea en tu corazón sólo es un episodio aislado, anécdota mínima en el tiempo infinito de un mar eterno; y que en realidad todo sigue ahí pese al ladrillo, a la estupidez, a la desmemoria, a la barbarie, a la bruma sucia y gris. El sabor de los boquerones y las sardinas que asa Rafa en el bar es idéntico al que conocieron quienes, hace nueve o diez mil años, navegaban ya este mar interior, útero de lo que fuimos y lo que somos. Comerciantes que transportaban vino, aceite, vides, mármol, plomo, plata, palabras y alfabetos. Guerreros que expugnaban ciudades con caballos de madera y luego, si sobrevivían, regresaban a Ítaca bajo un cielo que su lucidez despoblaba de dioses. Antepasados que nacieron, lucharon y murieron asumiendo las reglas aprendidas de este mar sabio e impasible. Por eso, en días como éste, reconforta saber que la vieja patria sigue intacta al otro lado de la lluvia.

-Paul Krugman nos advierte ante el excesivo optimismo

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, ve "brotes verdes". El presidente Barack Obama ve "rayos de esperanza". Y el mercado de valores ha subido. Entonces, ¿ha llegado la hora de anunciar que el peligro ha pasado? He aquí cuatro motivos para ser prudentes respecto a la perspectiva económica.

Esta es la versión del Premio Nobel de economía Paul Krugman.

BROTES VERDES O RAYOS DE ESPERANZA.-

Lo más que puede decirse es que hay señales de que las cosas están empeorando más despacio.

1. Las cosas siguen empeorando. La producción industrial acaba de alcanzar su mínimo de los últimos 10 años. La construcción de viviendas sigue estando en una situación lamentable. Las ejecuciones hipotecarias, que disminuyeron cuando las empresas de hipotecas estaban a la espera de conocer los planes para la vivienda de la Administración de Obama, están aumentando otra vez.

Lo más en lo de "puntuales": la última edición del Beige Book, la encuesta periódica de la Reserva Federal sobre la situación de las empresas, afirma que "5 de los 12 distritos han notado una moderación en el ritmo del declive". ¡Yupi!

2. Algunas de las buenas noticias no resultan convincentes. La noticia positiva más importante de los últimos días llega de los bancos, que han estado anunciando unos beneficios sorprendentemente buenos. Pero algunos de esos informes de beneficios parecen un poco... raros.

Wells Fargo, por ejemplo, ha anunciado los mejores beneficios trimestrales de su historia. Pero los beneficios anunciados por un banco no son un número fiable, como las ventas; dependen mucho, por ejemplo, de la cantidad que el banco reserve para cubrir las pérdidas futuras que prevé tener a causa de sus préstamos. Y algunos analistas han expresado dudas considerables sobre las suposiciones de Wells Fargo, así como sobre otros asuntos relacionados con la contabilidad.

Mientras tanto, Goldman Sachs ha anunciado un gran salto en los beneficios desde el cuarto trimestre de 2008 hasta el primero de 2009. Pero, como los analistas se han apresurado a señalar, Goldman ha modificado su definición de trimestre (como consecuencia de un cambio en su estado legal), de forma que (se lo juro) el mes de diciembre, que resultó ser un mal mes para el banco, ha desaparecido de esta comparación.

No quiero exagerar con esto. Tal vez los bancos realmente hayan pasado de unas graves pérdidas a unos cuantiosos beneficios en un tiempo récord. Pero es natural que nos sintamos escépticos en estos tiempos de Madoff.

¡Ah!, y para quienes están esperando que las pruebas de esfuerzo del Departamento del Tesoro lo aclaren todo: el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, asegura que "verán de forma sistemática y coordinada la transparencia de determinar algunos de los resultados de estas pruebas de esfuerzo y mostrárselas a todos los implicados". No, yo tampoco sé lo que significa eso.

3. Todavía podrían caer más torres. Incluso durante la Gran Depresión, no todo fue siempre cuesta abajo. En concreto, hubo una pausa en la caída al cabo de aproximadamente un año y medio (más o menos, el punto en que estamos ahora). Pero luego se produjeron una serie de bancarrotas a ambos lados del Atlántico, combinadas con algunas jugadas políticas desastrosas que se originaron cuando los países intentaron defender el moribundo patrón oro, y la economía mundial volvió a despeñarse.

¿Podría suceder esto otra vez? Bueno, el sector inmobiliario comercial en una situación crítica, las pérdidas de las tarjetas de crédito están aumentando drásticamente y nadie sabe todavía lo mal que se pueden poner las cosas en Japón o Europa del Este. Probablemente no se repetirá el desastre de 1931, pero decir que lo peor ya ha pasado está muy lejos de ser cierto.

4. Incluso cuando haya pasado, no habrá pasado. Oficialmente, la recesión de 2001 sólo duró ocho meses y terminó en noviembre de ese año. Pero el paro siguió subiendo durante otro año y medio más. Lo mismo pasó tras la recesión de 1990-1991. Y hay muchas razones para creer que esta vez también sucederá lo mismo. No se sorprendan si el paro sigue subiendo a lo largo de 2010.

¿Por qué? Las recuperaciones en forma de V, en las que el empleo experimenta mejorías espectaculares, sólo se producen cuando hay gran cantidad de demanda reprimida. En 1982, por ejemplo, la vivienda estaba aplastada por los altos tipos de interés, así que cuando la Reserva Federal alivió la presión, las ventas de casas subieron. Eso no es lo que sucede esta vez: hoy, la economía está deprimida, por así decirlo, porque hemos acumulado demasiada deuda y construido demasiados centros comerciales, y nadie está de humor para un nuevo aumento del gasto.

El empleo terminará por recuperarse, como siempre lo hace. Pero, probablemente, no será con rapidez. Así que, ahora que he conseguido deprimir a todo el mundo, ¿cuál es la solución? La persistencia.

La historia demuestra que el optimismo prematuro es uno de los grandes peligros políticos cuando uno se enfrenta a una grave crisis económica. Roosevelt respondió a los signos de recuperación recortando a la mitad el presupuesto de la Administración para la Mejora del Trabajo y subiendo los impuestos; a renglón seguido, la depresión volvió con toda su fuerza. Japón descuidó sus esfuerzos a medio camino durante su década perdida y se aseguró otros cinco años de estancamiento.

Los economistas de la Administración de Obama entienden todo esto. Están diciendo las cosas apropiadas respecto a mantener el rumbo. Pero existe un riesgo real de que todos esos comentarios sobre brotes verdes y rayos de esperanza alimenten una complacencia peligrosa.

Así que éste es mi consejo, tanto para los ciudadanos como para los políticos: no cuenten los huevos de la recuperación hasta que los polluelos hayan salido del cascarón.

*Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y premio Nobel de Economía en 2008. © 2009 New York Times Service. Traducción de News Clips.

-Federico se echa al monte.La guerra total.

EL MAGAZINE DE EL MUNDO.-
ENTREVISTA FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS
«Soy el principal enemigo del PP. Antes lo fui del PSOE y ahora, de los dos»
dice que no entiende por qué la Cope se deshace de su programa, La mañana: 1,4 millones de audiencia y el 70% de los ingresos de la cadena. Pero él mismo se responde: la Iglesia ha sucumbido a la lucha de poder de las órdenes laicas y se ha rendido al bando de Rajoy y Gallardón. Mientras crece la polémica sobre este fenómeno de las ondas, amado y odiado a partes iguales, Jiménez Losantos publica La otra vida, un libro de haikus, poemas japoneses.

Dice que es una cuestión de carácter: nació con tendencias suicidas y una pulsión irrefrenable por llevar la contraria. Le debe a su madre que ambos instintos no desembocaran en una muerte temprana, un cadáver exquisito. La madre, maestra, impartía sus lecciones con el niño en el cuco («nací en una tiza»), el mayor de sus tres hijos; luego le prepararía para exámenes de beca sentado entre sus alumnas adolescentes de la escuela municipal (Orihuela del Tremedal, Teruel, 1951). El primer sonido que recuerda Federico es aquel de «a, e, i, o, u», la cartilla recitada a coro por las niñas. Así pues y a base de becas, el niño, el joven Federico, Jiménez Losantos, llevando la contraria hizo buena carrera en la Filología y la Literatura (doctor en Hispánicas), y también en la contracultura de una Barcelona efervescente de Transición democrática. Era profesor y crítico literario, agitador cultural, poeta y ensayista, cuando le contagiaron la fiebre del periodismo de opinión (en el Diario 16 de Pedro J. Ramírez): allí encontró el perfecto antídoto a la muerte diaria.

Lleva 17 años canalizando sus tendencias destructivas en los micrófonos de la Cope: FJL es un antisistema irreductible en el seno de la confesionalidad católica más conservadora, el extraño caso de Federico: «Necesito llevar la contraria al poder establecido, tirarle piedras, controlarlo y recortarlo en todo lo posible, que siempre será poco». Se define no creyente y liberal, y regeneracionista (de las estructuras del Estado, empezando por la Justicia), y yo añadiría: kamikaze, francotirador, picadura de alacrán. Había empezado a escribir una historia sobre su linchamiento a manos del poder político («sobramos testigos»), cuando la Cope, que vive de los dos millones de audiencia de su programa, anuncia la disolución de La mañana y tal vez, o por ende, de la propia cadena, que sucumbiría así, dice él, al «nuevo régimen posibilista» o al PP «sucesor» de Zapatero, y a las luchas cainitas entre las sectas católicas (o sea kikos, Opus Dei, Comunión y Liberación, neocatecúmenos, Legionarios de Cristo...): si no sirves a mi causa, mejor no sirvas a ninguna: tal sería la premisa. «Esto es una cosa cubana», interpreta el cabeza de turco, aliviado ya de la responsabilidad de mantener a 900 familias con su pico de oro, soportando el encono de sus fans, la algarabía de sus detractores, blanco o negro.

P.El fenómeno Cope, una cadena de audiencia masiva, generalista y a la vez confesional, única en Europa, ¿estaría pues tocando a su fin?
R.Yo creo que sí, porque las órdenes tradicionales están desapareciendo y son sustituidas por estas nuevas y laicas, donde los kikos son los más poderosos. Cada una tiene su idea del cristianismo y va a lo suyo, y la Cope es un lugar de paso, no un fin en sí mismo, y si no le sirve para su estrategia prefieren liquidarla antes de que otros se aprovechen.

P. ¿Qué le ha pasado con los curas?
R. ¿A mí? Nada. Desde que quedé el primero en Catecismo en mi pueblo, siempre me ha ido bien con los curas. ¿Quieres decir con la Cope? Pues la verdad no lo sé, no lo entiendo, pero se ha rendido a la presión política.

P. ¿Y a Cañizares con usted?
R. Pues que decidió sumarse al coro de Rajoy, al bando posibilista. Estamos viendo un proceso de cambio de régimen, y lo que sobran son testigos molestos.

P. O sea, ¿que sabe usted demasiado?
R. No, pero tengo la costumbre de no callarme y eso es muy desagradable para los que tienen cosas que ocultar. Hasta hace unas semanas, Cañizares era todo miel y azúcar, y de pronto se puso a la cabeza de la fracción contraria a Rouco, porque al no haber podido heredar su poder lo único que le queda es la ambición. Mi idea es terminar mi contrato y ya está, hasta San Federico, 18 de julio.

P. ¿Y después qué?
R. Pues aún no lo sé: el caso es que me hagan una oferta de buena fe y no un apaño para evitar que me vaya a otro sitio. El panorama de los medios, especialmente la radio, está cambiando a tal velocidad que no puedo aventurar nada.

P. La emisora le quita el programa y usted opina que, si la Cope fuera «exactamente una empresa», lo que debiera hacer es doblarle el sueldo...
R. Eso fue una metáfora: no pierdo nunca la ocasión de meter la pata. En todo caso lo último que haría sería echarme, por una razón fundamental: en plena crisis, si el 70% de la facturación es La mañana...

P. Ese millón y medio de oyentes, ¿son mérito personal suyo o de la emisora?
R. La mañana tendrá unos dos millones de audiencia, pero la cuestión ahora ya no es ésa, si no cómo hacer que una empresa sobreviva a esta crisis. Y si la facturación de este año del programa, sorprendentemente, ha sido superior al año anterior, ¿cómo vas a cargarte tu primera fuente de ingresos? Pues porque no es una decisión empresarial.

P. Si no es «exactamente una empresa», ¿qué es entonces la emisora? ¿sólo un instrumento de propaganda?
R. Quiero decir que no funciona con criterios empresariales: prescindir de los dos programas de más facturación [junto a él se iría César Vidal, conductor de La linterna] es un auténtico disparate. Pero no, propaganda es la que se hace con dinero público, como ocurre con este dislate de las cadenas autonómicas; todo lo que se paga con dinero privado es opinión libre.

P. ¿Es ésta la venganza de Ruiz-Gallardón?
R. No, es una suma de varias cosas. Hay un sector eclesial que está por el cambio que promueve el Mariano de ahora: seamos como el PSOE y heredaremos el poder; o sea, no alternativa sino continuidad. Otros pensamos que lo que España necesita es una regeneración radical de sus instituciones.

P. ¿Por qué se opone usted tan furibundamente a que el PP suelte la caspa y tome un rumbo más centrado?
R. Si es que no se ha centralizado un carajo, lo que ha hecho es corromperse. Pero esto no es de ahora, empieza en los últimos dos años de Aznar y el pacto por la Justicia o el reparto de jueces, que se carga todo proyecto de regeneración institucional que empezaba precisamente por despolitizar la Justicia, y reformar el mercado de trabajo, y la educación, que es la clave. Lo que ocurre es que cuando Mariano pierde, por segunda vez, decide hacer de Gallardón, convoca el congreso búlgaro de Valencia y se deshace de quien le molesta.

P. ¿Se ha sentido cómodo estos años en el papel de portaestandarte de la derecha?
R. Ahora soy el principal enemigo del P.P. Antes lo fui del PSOE y ahora, de los dos. Yo me las arreglo para ser siempre el malo: es una virtud que tengo. Pero sólo soy portaestandarte de mí mismo, y defiendo mi libertad de expresión, y si mi opinión molesta, pues mejor.

P. ¿Dónde está? Defínase.
R. Estoy donde siempre: soy un liberal español.

P. ¿Qué significa ser liberal?
R. Defender los derechos y libertades particulares sobre los del Estado.

P. Federico, ¿qué media en sus ojos, qué ve usted entre el blanco y el negro?
R. Muchos colores, el arco iris completo.

P. Acusa al PSOE de fomentar la rivalidad de dos bandos que parecieran eternos. Usted en cambio, ¿qué predica?, ¿acaso no azuza este enfrentamiento cainita?
R. No, yo predico la oposición al Gobierno, que es lo que tienen que hacer los medios de comunicación decentes: controlar al poder y meterle el dedo en el ojo. Esta es la diferencia entre una democracia (los medios controlan al poder) y una dictadura (el poder controla a los medios). Y aquí estamos más cerca de la dictadura del poder político, por culpa sobre todo de la superinflación de medios públicos.

P. ¿Acaso no había más control sobre los medios en la era Aznar?
R. No, porque Aznar era muy maricomplejines, y por eso se inventa la mamarrachada del centro.

P. O sea, ¿que el centro no existe?, ¿no hay matices de gris?
R. ¡Qué va a existir!, pero ¿qué es el centro? ¿Cuál es el centro en la lucha contra la corrupción?: ¿estar contra la corrupción pero no mucho?, ¿estar a favor de la independencia de los jueces pero no demasiado? El centro es una gansada que nace de los complejos de la derecha en el tardofranquismo.

P. Perdone, pero no me encaja esa imagen de la derecha española sumisa y acomplejada, ¿sumisa de quién o qué?
R. No en la base, la derecha social: la capacidad de movilización popular de la derecha contra el Gobierno, en los últimos años, ha sido impresionante, no existió ni antes de la guerra. Pero la derecha política sí es acomplejada, y de ahí que muchos digan: «Yo no soy de derechas, soy de centro»;Tú lo que eres es un gili... ¿Suárez era de centro?, ¡pero si era el secretario general de la Falange!, ¿cómo que centro? Será el centro de la dictadura, ¿no? Es una chapuza que viene de la Transición. Y Aznar, que fue quien rehizo la derecha, desde la oposición, ayudado por algunos medios y periodistas como Antonio Herrero, Pedro J., etcétera, planteó una regeneración total de las instituciones, pero cuando llega al poder se carga de raíz toda posibilidad.

P. El poder que envilece.
R. Y corrompe y atonta. Aunque sólo fuera por el interés, debieran ser un poco más decentes.

P. ¿Sigue siendo amigo de Aznar?
R. Hasta donde uno es amigo de un político, tenemos una buena relación, me llevo bien con él.

P. Tengo una curiosidad, ¿cómo financia sus multas por difamación y delitos contra el honor de aquellos a quienes insulta?
R. Nunca he pagado una multa, está todo recurrido y, si hay Justicia en este país, seré absuelto de todos esos cargos. Las denuncias son un método típico de amedrentar; era una operación para acabar con la Cope cargándose La mañana o, lo que es lo mismo, la empresa. Son gajes del oficio, no es nada nuevo, sucede con todo aquel que moleste porque critica al poder.

P. Se refiere mucho a los complejos de sus contrincantes, ¿usted nunca ha tenido complejos, no los tiene?
R. Salvo de pobre... Al contrario, he tenido una infancia feliz, me he ganado la vida siempre con beca, con mi esfuerzo y trabajo.

P. Al parecer, su primera vocación fue la literatura, e incluso la escritura, ¿renunció a ello por la política?
R. No, jamás entraría yo en política, sólo me interesa como opción ciudadana, ¿pero como profesional? Vamos, antes me meto...

P. ¿No le gustaría mandar en el Gobierno?
R. Me horrorizaría: andar todo el día engañando a la gente, empezando por tus colaboradores, qué duro. Mi primera y última vocación es la poesía, y la culpa de que esté en esto es de Pedro J. y de Antonio Herrero. Mi primer poemario lo escribí con 18 años, pero no lo publiqué hasta el 82. Luego saqué una antología de 30 años de poesía, pero la poesía no interesa a nadie, y a mí lo que me gusta es escribirla. Lo que sí publico desde muy joven es el ensayo, y una revista literaria de la Universidad Central de Barcelona, Diván, donde nace una generación liberal de escritores, pensadores y artistas. Fueron unos años maravillosos en los que todo parecía posible.

P. De verdad que es usted sorprendente, nunca le hubiera imaginado amante observador de la naturaleza, menos aún escritor de haikus... ¿La rabia de la actualidad no le nubla esa contemplación?
R. No, en absoluto. Me gusta mucho este concepto panteísta de la cultura oriental, donde hasta la vida de las piedras es sagrada. La poesía oriental me interesa porque encierra lo esencial poético, lo primitivo que no exige un discurso, y que es la iluminación: un destello que da sentido y trascendencia a una vida que tiene muy poco sentido y ninguna trascendencia, que no es si no un paisaje exterior que te remite a tu interior. Y de pronto un día, hace dos años, me levanté en mi pueblo, había nevado, y me puse a escribir haikus. Pero el haiku, de tan breve y puramente descriptivo, llega a ser una obsesión; al final vas por el campo, ves una basura y piensas, ¿le hago un haiku? Llega un momento en que ni ves la naturaleza.

P. Dice que ha vuelto a sus paisajes de la infancia para escribir estos versos, ¿cómo fue su infancia?
R. Feliz, teniendo en cuenta que los niños son siempre seres atormentados. Fui muy querido por mis padres, y sobre todo por mi madre, incondicional. Esa confianza que te da el saber que tienes a la madre protectora detrás es un empujón que te dura toda la vida, y esto para el escritor es esencial.

P. ¿A ella entonces le debe su vocación?
R. En parte, y a mis profesores, entre los que tuve a Labordeta y a Sanchís Sinisterra, con quienes hice teatro, y al entorno. Mi madre iba para economista, pero le pilló la guerra. Entonces, con un cursillo se hizo maestra, como su padre, un republicano que después de vivir escondido como un topo murió al poco de terminar la guerra, de sufrimiento.

P. O sea, que en el instituto aprendió a ser actor, ¿ya entonces se le daba bien?
R. Me divertía. Dicen que tengo tendencia natural al espectáculo, pero creo que también esto viene del carácter alegre de mi madre, riojana: era un cascabel.

P. ¿Cómo recuerda el internado, desde los 10 años?
R. Fantástico: a esa edad lo que quería era salir del pueblo; luego la adolescencia fue más complicada. Estuve cuatro años becado en el internado de los pobres, que era del Frente de Juventudes.

P. ¿Y cómo recuerda la muerte de su padre, en esa adolescencia?
R. Murió cuando yo tenía 16 años, pero llevaba dos años enfermo y me dio tiempo a hacerme a la idea. Tengo un recuerdo muy bueno de él, nos quería mucho, y eso es lo que te queda. Era una persona de origen humildísimo, pero con talento y una voluntad y determinación fortísimas. Era zapatero de oficio, hacía y arreglaba zapatos.

P. Terminado el bachillerato se fue a Barcelona, militó en el PCE y luego el PSUC. Los fascistas proclamaban que a los de izquierdas había que enviarlos a Siberia, para desencantarlos. Usted eligió la China de Mao, y allí sufrió una conversión, ¿tenían pues razón los fascistas?
R. Aquel viaje fue el final de un proceso; el desencanto había empezado con la lectura de los disidentes soviéticos y la gente del POUM (la única izquierda ilustrada que ha habido en España y que evolucionó hacia la democracia) y de los liberales, Madariaga y compañía. El comunismo, para mi generación, era el sustituto de la religión: una manera de sentirse bueno ayudando a los pobres; y la consecuencia era la oposición a Franco y lo sórdido de su dictadura. Visité China el último año de la criminal revolución cultural y vi gente de mi edad en los campos de concentración: ¡ostras, estos no son los capitalistas que llevan décadas oprimiendo al pueblo! Me hice anticomunista absoluto.

P. No evoluciona hacia el socialismo democrático, sino que se pasa al anticomunismo.
R. Es que el socialismo es el comunismo descafeinado: un radicalismo de izquierdas como de antes de la República. No, no, o vale el comunismo o vale el liberalismo. Y ahora, la única alternativa real a la dictadura progre del socialismo es una alianza lógica entre liberales no católicos y católicos liberales.

P. ¿En aquella catarsis perdió para siempre la capacidad de utopía?
R. Yo no creo en la utopía, sino en la necesidad de llevar la contraria al sistema establecido, que tiende siempre a la corrupción y el abuso de poder. Hay que apoyar todo lo que sea poder antisistema, todo partido en contra del sistema establecido siempre que sea democrático.

P. Se produjo la conversión al contemplar los ojos de una joven china prisionera. También por influencia de una mujer, una tal Dolores, entró en el PCE, donde militó hasta que encontró a María, su esposa...
R. No, en el PSUC me mantuve por obligación moral hasta el día mismo en que lo legalizaron pero, de cualquier modo, lo suyo no era el comunismo cavernario como el de ahora. Era una amalgama de oposición a Franco.

P. ...¿Todo en usted entra por la visión de una mujer?
R. Sí, sí, estoy muy a gusto con las mujeres, y lo descubrí siendo niño, cuando mi madre me preparaba para los exámenes de beca e ingreso sentado en su clase de niñas adolescentes. Desde entonces me han parecido más interesantes que los hombres; las mujeres tienen trastienda, y por eso son más importantes en mi vida.

P. ¿Cómo se lleva con la suya?; o mejor dicho, ¿cómo ella le soporta?
R. Me soporta bien, con una paciencia benedictina. Nos llevamos muy bien desde hace 35 años. De mi vida familiar no puedo más que hablar bien: he tenido suerte.

P. ¿En casa se porta como en la radio?
R. No, la radio es un género. Y a mí me han civilizado mucho mis dos hijos [el pequeño, 20 años, estudia comunicación; el mayor, doctorando en Cambridge y ya escritor].

P. Al parecer le han salido conciliadores, ¿les recrimina por ello?
R. Noooo, estoy encantado con ellos. Lógicamente, se preocupan de que a su padre no lo maten ni lo linchen.

P. Hay quien dice que su mañana le amarga la mañana, ¿usted por contra se considera una persona simpática?
R. Soy simpático cuando me interesa. Y si les amarga, ¿por qué lo escuchan? Que pongan a Francino y se echen a dormir. Esta manía de que hay que cerrar la Cope y taparme la boca es una cosa cubana, de dictadura. Aunque no deja de ser honroso que toda la basura totalitaria se concentre contra uno, a veces es un poco pesadito.

P. ¿Siempre ha sido un valiente?
R. Lo que he sido es un inconsciente, nunca he sido miedoso; y esto es también cuestión de madre.

P. Cuenta en sus memorias que Severo Sarduy se enamoró de usted, ¿le han confundido muchas veces con homosexual?
R. Bueno, yo es que en mi juventud no estaba mal, gustaba mucho. Era una época de enorme promiscuidad, y yo me movía en un ambiente muy gay (Ocaña, Biel Mesquida, Severo Sarduy, Copi...) alrededor de la Filmoteca. Pero yo entiendo que la opción sexual es algo personal y no una moda, y nunca me interesaron los chicos. Así que como me negaba, esto acrecentaba el interés.

P. ¿Qué opinarán los supervivientes de aquello de lo que usted dice ahora contra los derechos adquiridos por los homosexuales?
R. Ya estamos con las mamarrachadas de la prensa de Barcelona: yo soy el primero que defendí las uniones civiles de homosexuales y convencí a Zaplana, que hizo un proyecto de ley. Lo que sí me parece mal es crear un conflicto innecesario con los católicos llamando matrimonio a lo que podría ser casamiento, unión civil, etcétera; el adanismo de Zapatero pretende inventar la vida y la historia, pero no se puede rescribir la civilización. Lo que pasa es que a la hora de caricaturizar al monstruo tocaba que fuera homófobo: lo siento, pero estoy a favor de la igualdad de sus derechos.

P. Federico no se me enfade, terminaré con uno de sus haikus: Mi vida / es un pequeño poema / que empieza por el final. ¿Cómo ve ese final?, ¿dónde espera que la Historia finalmente le coloque?
R. Me da exactamente igual, depende de quien la escriba; y como no tengo un sentido trascendente de la vida, vivo cada día como si fuera el último. Y como tampoco tengo fe, encuentro en la naturaleza el espejo del ser humano: es lo que va más allá de la cultura, lo que no controlamos y a lo que pertenecemos y nos sobrevive. Eso es lo que apunta este haiku: la vida es un tracto muy breve que se ilumina por la muerte, el final.

+ La otra vida (temas de hoy), de jiménez losantos, sale a la venta el 26 de mayo.

-Muy, muy en silencio


Con el permiso expreso, inmediato, de mi Princesa del Río del Arenal traigo de su blog este bello poema muy, muy en silencio.

Muy, muy en silencio,
absorta en un aire sin nombre,
sola, tranquila y vacía,
acojo en mí la brisa de la tarde.

Me siento como un tallo quebrado,
magnífico, inmóvil y peregrino.

Mar amigo, amante,
duende en mis noches de atalaya,
cercanas a la nada de ti.

Grande como ese todo, grácil,
de alta cuna y resplandor oblícuo.

Tiene que ver con el tiempo,
ese querer, se fragua con besos
y miradas y dulces de naranja macerada,
con el azahar que nace de mi cuerpo
ungido, emanando un perfume palpable.

se amor silencioso y paciente.
La esencia de la belleza, tanta belleza,
que sólo puede sentirse
a través de un espíritu vacío.

Sin historia, sin inercias, sin cuentas.
Es una cuestión de tiempo y rosas.

Porque lo bello es lo que se coge
en el momento en que ocurre.

Quizá estar vivo sea ésto,
perseguir la belleza del instante
y rendirle culto a su muerte.

Sonreírle a la también efímera
herida que nos deja ese sabor
y transformarlo, por obra de la fe,
en agua clara y límpido aire.

Engendrar, universalizar.

Intuir su esbozo.

Abrigar el corazón, desnudándolo.

Sin contienda ni rebelión.

-Sagunto: de teatro romano a circo de hijosdeputa

Este país esta lleno de hijosdeputa. He dejado pasar 48 horas para no tener que empezar este artículo de esta manera pero como lo de la filiación hijoputicia es congénita, por mucho que deje pasar el tiempo, poco podré evitar llamar a cada uno por su nombre.

Los socialistas valencianos sepultaron el teatro romano de Sagunto alicantándolo hasta el techo de mármol como si de un cuarto de baño se tratara. Los del PP, entonces en la oposición, promovieron recurso contencioso administrativo contra del desafuero y atentado a la historia y al patrimonio y ganaron. Ganaron con estoque y puntilla pues el tribunal Supremo ratificó la sentencia del Tribunal de Valencia, ordenando la demolición y retirada de las placas de mármol travertino superpuestas a la historia e identidad del primer monumento nacional declarado en tierras ìtacas.

Pero los del PP llegaron en el 95 al poder y las cosas empezaron a verse de otra manera. Se encontraron con otro escenario en el que poder seguir interpretando los múltiples papeles con los que engañan con su doble moral a la sociedad.

El caso es que la sentencia ordenaba la demolición de las obras declaradas ilegales hasta la reversión a su estado histórico y anterior a perpetrarse la horterada. Y el PP de Camps, como si de un traje a medida se tratara, montó una comisión de expertos para decirle al tribunal que la sentencia era "de imposible cumplimiento " desde un punto de vista "técnico".

Y no sólo no se conformaron con tamaña tomadura de pelo prevaricadora sino que iniciaron un expediente administrativo para la "legalización de las obras de remodelación" que hicieron los socialistas por medio de la figura de la convalidación. Es decir, se cagaron en la sentencia del tribunal de Valencia y del Supremo y donde estos dijeron que las obras eran ilegales, ahora, la política dicen que son legales. Por sus santos huevos.

La administración demandada presentó un "incidente de inejecución de sentencia por imposibilidad material de demoler el teatro" y los señores Magistrados del Pleno de la Sección Contenciosa del Tribunal Superior de Justicia de Valencia se la han envainado y han dicho que donde dijeron digo ahora dicen diego, dando por bueno el dictamen de una "Comisión e Expertos" nombrada por la administración demandada. O sea, que si me demandan a mi y yo designo a la comisión de expertos que me de la gana para que digan lo que a mi me de la gana , como son "expertos", pues así el tribunal tiene una visión "imparcial y técnica" para cambiar de criterio.

¿ Y el principio legal de la cosa Juzgada? ¿Y el de la firmeza de las sentencias? ¿Y el del imperio de la ley? ¿Y el principio de legalidad y de jerarquía normativa? ¿ Y el de la imparcialidad e independencia de los jueces? ¿ Y el de la sensatez, del honor, de la dignidad y de la vergüenza de las personas?
Sólo un Magistrado se ha atrevido a discrepar con la resolución presentando un voto particular denunciando que se debería de haber nombrado una "comisión imparcial", cosa que, por supuesto, no puede designar quien es el demandado en la causa -La Generalidad antes socialista y ahora del PP-.

Esto no es un estado de derecho. Es un estado donde la podredumbre institucional, incluído el poder judicial, está llegando a extremos insoportables e irrespirables.
Artículo reproducido. Fuente: E. P./V. Freedom

-Mi Susan Boyle cambia de imagen

Susan Boyle, la participante del concurso británico 'Britain's got talent', de la que ya dimos cuenta en anteriores posts, y que se ha convertido en un fenómeno en Internet, ha decidido renovar su imagen.

Atrás han quedado las canas, las cejas pobladas y el peinado descuidado. La británica ha decidido también actualizar su vestuario y se deja ver en público con una imagen más cuidada.

Sin embargo, no todo el mundo parece estar satisfecho con el cambio de Boyle. Lo digo por un servidor que se sintió atraído por la autenticidad y sencillez de una mujer que, lejos de los convencionalismos y standares oficiales, se presentó como es, sin complejos, orgullosa de su personalidad, y nos dejó boquiabiertos de la gran belleza interior de la que es portadora.

Ese amor maternofilial que irradiaba el otro día con sus pelos recién llegados de pasar la fregona y sacar la lavadora la hace mas nuestra. En cuando esta sociedad empiece a vestirla con los cánones de rigor la habrán cagado.

Yo sigo confiando en su personalidad y autenticidad.

-Chaves se baja los pantalones ante el poder lestrigón

Como decimos en mi tierra, Chaves tiene pinta de "moniato", vamos, un pelele de la política socialista con rango y autoridad para bajarse los pantalones a la altura que se merezca la humillación que convenga para mantener la estabilidad de un gobierno que ha perdido el cheque en blanco que lestrígones y cíclopes nacionalistas le dieron antes de que Patxi llegara de la mano del PP a la Lehendakatitxa de Grascuña.

Se acaba de entrevistar con José Montilla y han acordado cambiar el criterio de financiación de la etapa de Solbes. Dicen que Cataluña, la Antigua Marca, no se financiará por debajo de la media.

"Alguien me puede acusar de que sólo quiero solucionar el problema de Cataluña, pero Cataluña está mal financiada. Tiene una financiación per cápita baja, que no está en relación con el aumento de su población. El sistema es único, pero lo lógico es que mejore su financiación y no esté por debajo de la media cuando aporta más que la media".

Y no se le cae la cara de vergüenza. La Cataluña constitucional no sólo ha sido financiada con un rango "histórico" absolutamente injusto fruto de una via autonomista privilegiada sino que, por obra y gracia de una ley de representación absolutamente injusta, se han dedicado desde el 78 al asalto de las arcas del Estado creando crisis institucionales gracias a atener la llave de tantos gobiernos minoritarios, primero con Gonzalez, luego con Aznar y, ahora, con el imbécil de Zapatero.

-La política, un oficio para gilipollas. Entrevista con Nicolás Sarkozy.

Juan Luis Cebrian entrevista al Presidente de la Republica Francesa, Nicolas Sarkozy, en exclusiva para Smara.

Juan Luis Cebrián se reunió el pasado viernes en el palacio del Elíseo con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que mañana inicia una visita oficial a España.

La política "es un oficio de gilipollas para personas inteligentes". Le espeto la frase, tomada del libro de Yasmina Reza sobre Sarkozy, con cierto ánimo provocador. El presidente se arranca las gafas oscuras, que le cubren como un antifaz. Su mirada trasluce ahora cordialidad y un punto de sorpresa. "¿Yasmina dice eso en el libro?". No ella, no, respondo, es una cita que hace de un amigo, un tal Serge, a mí me encanta, ¿y a usted?

"Yo no miento, no miento jamás, y no me gusta que me mientan".

"Cuando el Gobierno español ha querido negociar con ETA, lo he respetado. Cuando ha decidido cortar las negociaciones, lo he respetado".

"Estoy en contra de quienes se han querido enriquecer de manera fácil y rápida".

"Me critican por mi activismo, pero si no hiciera tantas cosas lo harían por mi inmovilismo".

"Defiendo el mestizaje, pero hace falta una identidad nacional, y para promover la integración es necesario el censo".

FUENTE: EL PAIS.-"La política no es un oficio... por otro lado una cosa es la política y otra dirigir un país, que no es algo que se pueda reducir sólo a hacer política. Mi situación resulta peculiar, soy árbitro y actor al mismo tiempo. La mayoría de mis colegas, Merkel, Brown, Berlusconi, Zapatero, el propio Obama, no tienen esa dualidad. Como árbitro, debo apaciguar, establecer equilibrios; como actor estoy obligado a impulsar si quiero construir". Parece una esquizofrenia, comento, pero él niega: la carga del Estado es tan pesada que no da lugar a ese tipo de paranoias.

Estamos en los jardines del Elíseo en torno a un café y en mangas de camisa, bajo un sol de primavera del que se defiende con unas rayban de cristales ahumados que ocultan sus ojos claros, transparentes, embaucadores hasta la seducción. Es fácil sucumbir a ella. Nos conocíamos de una cena anterior en París, poco antes de que lanzara su candidatura al Elíseo, y siempre gracias a la mediación testimonial de Alain Minc, un amigo común capaz de cambiar el curso de las estrellas si el universo no se aviene a lo que corresponde. Esta tarde nos hemos enfrascado en un debate sobre la naturaleza y comportamiento del poder, un tema que me fascina de antaño, como a él. Confiesa en sus memorias que el poder se le subió a la cabeza cuando llegó a ministro. Pero el poder de un ministro es relativo, en el Gobierno no hay ocasión para pensar, como presidente, en cambio, puede enseñorear su tiempo, disfrutar de él, hacer deporte, atender a la familia, no dilapidar las horas en multitud de citas apresuradas y vacuas, ¿para qué recibir a nadie durante escasos diez minutos?, mejor encuentros como éste, de casi hora y media, que sirvan para discutir, para comprender. "Es la calidad de mi trabajo lo que ahora importa, no la cantidad. Hay que dar tiempo a la reflexión, pensar antes de actuar, soy una persona organizada". No es lo que cuentan las crónicas. Sus enemigos, muchos de sus amigos también, consideran que es un activista, un impulsivo al que le guía la intuición y le traiciona el lenguaje. ¿Es ése el problema? A Chirac le acusaban de primero decir las cosas para después pensarlas. No me parece éste el caso. Gusten o no sus conclusiones, Nicolas Sarkozy ha teorizado la realidad sobre la que opera, su pensamiento responde a una estructura elaborada, quizás no demasiado original pero sí firme en sus convicciones, algunas demasiado clásicas para mi gusto. Lo original en él es la actitud, la simpatía, el desparpajo, la cercanía a su interlocutor que, frente a las masas, puede invitarle a deslizarse por el populismo. Pero no es un hombre que improvise. Puede ser provocador, nunca irreflexivo ni, contra lo que muchos le acusan, frívolo, aunque a veces le traicione su sinceridad. "Yo no miento, no miento jamás, detesto hacerlo, y no me gusta que me mientan". El vulgo supone que la mentira es connatural a los políticos, que no se puede hacer política sin mentir. En realidad me parece que la mentira es consustancial al ser humano, pero esto es una reflexión exclusivamente mía, y gracias a que mentimos somos capaces de soportarnos y convivir en sociedad. Hasta la Iglesia se ha inventado, para dulcificar los mandamientos, lo de la mentira piadosa y la restricción mental. Pero si, de acuerdo al catecismo, mentir es decir a sabiendas lo contrario de lo que uno piensa con intención de engañar o confundir al prójimo, convencido estoy de que Nicolas Sarkozy no es, desde luego, de los que mienten, aunque esté por demostrar que eso sea una virtud política. En cualquier caso, la lista de personas poderosas e influyentes que dicen lo que piensan es cada vez más corta en el universo social. Éste me parece un síntoma de la debilidad de nuestras democracias, aturdidas por la extensión del pensamiento único y las demandas de lo políticamente correcto. Claro que decir lo que uno piensa equivale a veces a creer las propias mentiras o invenciones, y en eso reside la fuerza de los predicadores y los tribunos.

Volvamos al poder, a su representación y ejercicio, que en Francia adquiere los espesos tonos de la herencia napoleónica. Durante su visita oficial a Londres, la pareja presidencial paseó en carroza por las calles de la capital, rumbo al palacio de Buckingham. Saludaban a la multitud desde la ventanilla, agitando Carla su mano en un gesto que los tabloides británicos quisieron comparar al de Lady Di. ¿Se imagina uno al presidente de la República desplazándose en carroza por los Campos Elíseos? ¿Repetirá Carla Bruni su reverencia ante la reina Isabel cuando salude mañana a don Juan Carlos? Maurice Duverger escribió un memorable ensayo sobre la monarquía republicana en el que trataba de demostrar que el bonapartismo constituía la esencia de la Quinta República, cuyos dirigentes han padecido una tendencia irrefrenable a reproducir los fastos del imperio. Cuando entrevisté a Giscard D'Estaing en el Elíseo, contestaba a mis preguntas posando su mirada en el horizonte, pues no me hablaba a mí, ni a los lectores de EL PAÍS, lo hacía para la Historia con mayúsculas, en la que dejó de creer a la hora de hacer cola ante los arcos de seguridad de los aeropuertos, una vez que estuvo fuera de la política. Mitterrand se atrevió a ocupar de nuevo el despacho utilizado por De Gaulle y a hacer ostentación de que su mesa de trabajo era la misma del general, se rodeó de un hieratismo extremo, hipertrófico, que el pueblo respetaba y valoraba como símbolo inevitable del poder. Sarkozy, en cambio, se quita la chaqueta, achucha el brazo de su interlocutor, gesticula, se levanta, se sienta, atiende al móvil, perdón pero era mi mujer, la familia es siempre lo primero, señor presidente, comprueba los SMS, ríe, se muestra humano, demasiado humano consideran algunos, no llena el papel, el poder necesita marcar distancias y él no hace sino acortarlas con quien se le acerca. "Somos una República, yo creo en los valores de la República, de la ciudadanía republicana". ¿Cuáles son estos valores en la Francia de hogaño? El trabajo, el mérito, la recompensa, la promoción social. Esto me suena a América, prefiero una Francia más clásica, más en los libros de texto. "La laicidad, insiste el presidente, la laicidad es crucial". ¿Tenemos el mismo entendimiento de lo que eso significa? Siendo ministro del Interior publicó un libro sobre la religión y la República, "en la que el ciudadano es libre de tener la religión que quiera". Una vez en la presidencia se le acusó de haber ido demasiado lejos por un camino que tendía a poner en valor las creencias y actitudes religiosas, distanciándose del laicismo combativo que parecía ser una seña de identidad gala. Para construir el país que hoy es, Francia tuvo que liberarse de la tutela de la Iglesia Católica, algo que desde luego no ha sucedido en España, por lo menos desde un punto de vista social. "Sería impensable que la Iglesia tuviera entre nosotros una presencia similar a la que es visible en su país", remacha el presidente, que continúa enumerando los fundamentos morales del suyo. "La fraternidad, que prefiero a la solidaridad, y la equidad, mejor la equidad que la igualdad". La equidad, según el diccionario, es dar a cada uno lo que merece. Él busca, desde luego, una sociedad de mérito y en eso funda su propuesta de moralizar el capitalismo. Ya antes de que el actual tsunami financiero arrasara la economía del mundo se empeñó en ese propósito. "Me parece normal y positivo que la gente quiera prosperar, ganar dinero, si lo hace con su esfuerzo. Bernard Arnaud ha tardado más de veinte años en construir su imperio. Bouygues lo heredó de su padre pero ha sido capaz de triplicarlo. Son ejemplos admirables. Estoy en contra de quienes se han querido enriquecer de manera fácil y rápida, jugando a la baja o al alza especulativa en los mercados, haciendo bingo o apostando a la ruleta en ellos". Hay un fondo calvinista en esta moralidad del esfuerzo que le lleva a afirmar que "es preciso refundar el capitalismo" para luego corregirse de inmediato a sí mismo: "refundar es una palabra demasiado fuerte, demasiado caricaturesca". Le molesta parecer una caricatura de sí mismo pues es de lo que acusa a sus críticos: de deformar la realidad para combatirle.

¿Es esa filosofía del mérito lo que hace que se defina como un hombre de derechas pero no conservador? ¿Qué significa ser de derechas en la actualidad? "El orden, un temperamento de orden, en el marco de un Estado de derecho. La ley protege la libertad, el desorden la oprime, conspira contra el progreso. Pero no soy conservador porque estoy contra el inmovilismo, que hace que se enquisten las desigualdades. No soy conservador porque detesto el pensamiento único y no me importa el qué dirán. Mi propia vida es el mejor ejemplo de mi inconformismo. Admiro y defiendo el papel de la burguesía, de las clases medias, en la construcción y desarrollo del país, pero no soporto al petit bourgeois, reaccionario, sectario, moralmente miserable". De modo que cuando se instaló en el Elíseo lo primero que hizo, para consternación de muchos, admiración de no pocos, y sorpresa de casi todos, fue incorporar a su equipo a personajes emblemáticos de la izquierda y del partido socialista. Bernard Kouchner ("un inmejorable ministro de Exteriores"), Rama Yade, Jacques Attali, Jack Lang, el propio Michel Rocard, se inscriben ahora en el universo presidencial, que potenció el nombramiento de Dominique Strauss-Kahn como director del FMI. Esta estampida del socialismo francés, abrumado por sus luchas intestinas y desorientado por sus múltiples derrotas, es considerada por la izquierda como un rosario de traiciones, mientras seguidores del propio Sarkozy manifiestan su incomodidad ante la situación. Pero la apertura, como coloquialmente se llama a esa convocatoria de gentes que no le votaron a trabajar con él, "viene justificada por el mero propósito de contar con los mejores. No era necesaria desde un punto de vista político, no es una coalición. Eso sí, un presidente debe gobernar para todos, y hay que tener en cuenta que Francia es un país eruptivo". Algo eruptivo, pienso yo, es lo que proviene de una erupción o lo que puede provocar otra. ¿Es Francia un país peligroso, al que amenace la violencia? Mérito, seguridad y orden parecen estar en la base de la incorporación de antiguos y respetados socialistas a la gobernación del país. ¿Está recorriendo éste el camino inverso al de la Transición española, cuando un grupo de falangistas se convirtió en artífice de la democracia? A lo mejor, como algunos dicen, es precisa una ética de la traición, o va a resultar verdad que la política es un oficio de idiotas desempeñado por inteligentes. ¿Qué tiene que ver la inteligencia con la política?

Nicolas Sarkozy se remueve una vez más en la silla cuando le reitero la pregunta, salta como impulsado por un resorte mientras le aclaro que no me interesa el ridículo debate sobre sus supuestas y archidesmentidas declaraciones en torno a Zapatero. Pero él tiene interés en hablarme de España, de su admiración por nuestro país, su entusiasmo por Sevilla, por la cultura popular española, "elegante y noble", su fascinación por "la corrida", sus frecuentes viajes a Madrid, cuyo parque del Retiro ha recorrido decenas de veces haciendo jogging, antes de recalar en la terraza del Ritz. "Siempre he querido mantener relaciones profundas con España, me apasiona España, es uno de los grandes países de Europa, por eso me empeñé personalmente en apoyar la presencia de Zapatero en las reuniones del G-20, y propuse a Felipe González para presidir el grupo de expertos sobre Europa. José Luis es mi amigo, Felipe es mi amigo, Aznar es mi amigo, Rubalcaba es mi amigo, el Rey es mi amigo". Lo dice con sinceridad, con vehemencia, con convicción, para pasar a temas más escabrosos, porque esa amistad procede de un trabajo constante, permanente, exitoso, de una colaboración indiscutible e indiscutida en el apoyo a la democracia en nuestro país, "todavía demasiado joven, demasiado reciente", que justifica su inequívoca colaboración en la lucha contra el terrorismo. "Mañana, tarde y noche, estoy contra ETA. Mi actitud ha sido siempre la misma. Cuando el Gobierno español ha querido negociar con ella, lo he respetado. Cuando ha decidido cortar las negociaciones, lo he respetado. No me inmiscuyo en la política interna de los demás y colaboro en cuanto está en mi mano".

No existen matices a la hora de defender y consolidar la democracia, la ambigüedad francesa respecto a la violencia nacionalista vasca, mantenida por Giscard, disimulada por Mitterrand, desapareció hace tiempo. Orden, seguridad y mérito. Sarkozy es consecuente con los valores que predica.

¿Consecuente? ¿Qué consecuencia hay entre los principios republicanos, libertad, igualdad, fraternidad, y la elaboración de un censo étnico? ¿Cómo promover la integración de los diferentes? ¿Es ésa la manera de transar en el conflicto entre identidad y diversidad? "Es un debate resuelto [mueve las manos, extiende los brazos, los encoge, estruja el aire como si tocara un acordeón]. Claude Lévi-Strauss, el más grande antropólogo del mundo, lo explicó bien a las claras. Los pueblos primitivos no son la infancia de la Humanidad, tienen una identidad propia, terminada, completa. La identidad no es una patología. Sin identidad no hay diversidad. Aún más: la identidad es la condición de la diversidad, la condición de la integración. A diferencia de otros, nunca me he pronunciado por la inmigración cero, todo lo contrario. Lo que mata a las sociedades es la consanguinidad. Estoy por el mestizaje, pero hace falta una identidad nacional y para promover la integración es necesaria la elaboración del censo". Se trata simplemente, según él, de recoger información a fin de identificar los problemas, de otra forma no se podría encontrar soluciones. Sin embargo, la medida ha generado una intensa polémica en el seno del propio Gobierno y Fadela Amara, encargada por éste de coordinar las políticas de desarrollo en los barrios pobres, ha declarado acremente que "ser negro no es un diploma" y que "nadie debe portar ya ninguna estrella amarilla".

Se ha echado encima la tarde y el primer ministro de Albania está por llegar. Ya se encuentra formada la guardia en el patio de entrada del Elíseo, pero los corredores de palacio siguen respirando la misma tranquilidad y sosiego. ¿Qué tiene que ver este Sarkozy distendido y calmo con la figura agitada y nerviosa que transmiten los medios, donde ya se le ha bautizado como el presidente duracell, porque está en movimiento perpetuo? "Me critican por mi activismo, pero si no hiciera tantas cosas lo harían por mi inmovilismo". Él es ahora dueño de su tiempo, lo regula, lo ordena, discurre por él con un aire de seguridad que no exhalaba cuando era candidato. El poder le ha cambiado, para mejor, como si le hubiera incitado a transcurrir la distancia que media entre el homo faber y el homo sapiens. Días después de las primeras elecciones que le dieron la victoria escuché a Zapatero decir que "el poder no me va a cambiar". "Se te va a meter hasta en el tuétano, como a todos", le corrigió cordialmente Jesús Polanco. El poder puede hacer madurar a los gobernantes aunque también amenaza con corromperles. Vi al presidente francés más sólido, más tranquilo, más seguro de sí mismo, más decidido que nunca a implantar sus reformas. Más contento también. Los ricos dicen que el dinero no da la felicidad. ¿Será el poder el que la otorga? "De ninguna manera, porque es algo muy fugitivo y transitorio. No buscamos la felicidad en el poder, sólo pretendemos ser útiles. La felicidad está en el amor, en la familia. La presidencia es una carga demasiado pesada, se trata de una misión que es preciso cumplir". ¿Y cuando esto se acabe, señor presidente? "Después ya veremos... Tengo una profesión. Soy abogado". Me estrecha la mano en tono jovial, no parece abrumado por el peso de la carga ni concernido por el éxito de la misión. Ante mí por lo menos, Nicolas Sarkozy se ha mostrado como un hombre feliz.

-Zapatero genera la mitad del paro de Europa



FUENTE: EL PAIS.-España genera en sólo un año la mitad de los parados de Europa
El hundimiento de la construcción y la alta tasa de empleo temporal son las claves

ANDREU MISSÉ - Bruselas - 26/04/2009
La crisis y la disminución de la actividad económica es un fenómeno generalizado en Europa, pero en ningún país se está produciendo una destrucción de empleo tan intensa como en España. Entre febrero de 2008 y febrero de 2009, la Unión Europea generó tres millones de parados, y la mitad de ese paro se produjo en España. En materia de empleo, España se desmarca claramente de Europa.

Cuando se conozcan los datos de marzo de toda la UE, lo más probable es que España haya pasado a generar, por sí sola, más de la mitad del paro europeo, a la vista de los 1,8 millones de personas que perdieron su empleo entre marzo de 2008 y marzo de 2009. La situación contrasta con los años anteriores a la crisis en curso, en que la economía española llegó a crear hasta el 40% del empleo de la zona euro. La situación se ha dado la vuelta dramáticamente: España, que en total supera ahora los cuatro millones de desempleados, ocupa el primer puesto de la Unión en paro global (17,3%); también en desempleo juvenil (32%) e igualmente encabeza la tasa de empleo temporal involuntario (26%).