Ayer fue 1 de Mayo. Los dirigentes de Comisiones Obreras, Fernandez Toxo, y de la UGT, Cándido Méndez, volvieron a escenificar la "unidad obrera" frente a la crisis económica en una de las movilizaciones más importantes de estos últimos años. Toxo y Mocho se pusieron la gorra de sindicalistas y se echaron a la calle para amenazar de que cualquier cambio en las "conquistas" sociales iba a ser contundentemente contestado por el mundo obrero. Este par de burócratas, miembros de la nomenclatura dominante, que la verdadera gorra que llevan es de la que viven a costa del pesebre institucional, demostraron una vez más que están por la defensa de los privilegios de la casta mafiosa que dirigen.



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